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PARA CHOCAR LAS COPAS SIN CULPAS

VIVA Magazine (CLARIN) | December 09, 2007 Sigue leyendo

No hay con qué darle: nada como un buen brindis para alegrar las Fiestas. Para que lo hagan sin culpa, sepan que un trago por día hasta sería beneficioso para la salud.

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PARA CHOCAR LAS COPAS SIN CULPAS

VIVA Magazine (CLARIN) | December 09, 2007 Sigue leyendo

No hay con qué darle: nada como un buen brindis para alegrar las Fiestas. Para que lo hagan sin culpa, sepan que un trago por día hasta sería beneficioso para la salud.

Se aproxima fin de año. No se engañen, no se resistan, no se repriman: van a beber un montón más de lo que están acostumbrados a beber, y eso va a ser bien divertido. A mí me gusta la sidra, por ejemplo. También me gusta el vino, aunque puedo tomar poquito porque me da mucha sed. Dicen que el champán es la mejor bebida para celebrar, pero la cerveza también es rica. A mí me gusta la morena, que es más amarguita. En Inglaterra se toma a temperatura ambiente, que a nuestro paladar sabe a sacrilegio, pero los ingleses dicen que la cerveza bien helada es una manía de los norteamericanos. Y no era helada como se tomaba la cerveza originalmente en los países en donde ésa, y no otra, era la bebida noble. El fernet preparado me encanta, y el whisky, bueno, es la bebida de los conocedores, pero yo nunca lo entendí. ¿Les conté acerca de los efectos positivos de beber alcohol? ¿Positivos? Sí, exactamente, ¿o por qué piensan que el brindis tradicional siempre fue: “¡A tu salud!”?

Durante un viaje por la Toscana, en Italia, conocí a un anciano de 103 años. Le pregunté cuál era su fórmula y me contestó: “Una copa de vino con cada comida”. El profesor Eric Rimm, de Harvard, experto en epidemiología y nutrición, dice que la gente más saludable es la que incluye “un trago” en sus consumos diarios. Según Rimm, la cuota es una bebida por día y menos de siete por semana, una cantidad que puede ayudar a subir el HDL o colesterol “bueno”. ElBrigham and Women’s Hospital de Boston indica que un trago también puede reducir la posibilidad de un ataque cardíaco porque el alcohol hace que las plaquetas sean menos “pegajosas” y eso dificulta el desarrollo de coágulos.

Tomar un poco de alcohol puede ayudar al páncreas también. Leí que un trago por día puede ayudar a regular los niveles de insulina (y por lo tanto del nivel de azúcar en sangre), reduciendo así el riesgo de diabetes tipo 2. Según el Journal of Obesity de los Estados Unidos, consumir algo de alcohol podría llegar a aumentar la sensibilidad de las células a la insulina, y esto, a su vez, les permite quemar glucosa más rápido y reducir los niveles de azúcar en sangre. Y para quienes sufren de artritis reumatoidea, parece que hasta dos o tres tragos por semana pueden ser beneficiosos, según sugiere un estudio realizado por el Congreso Europeo de Reumatolo-gía en Barcelona. Los científicos que estudiaron el tema dicen que el alcohol puede actuar sobre la inflamación y suprimir la respuesta inmune del organismo, asociada al dolor provocado por la artritis reumatoidea.

Otro estudio realizado por la Universidad de Miami dice que las mujeres que toman algo de alcohol son más sanas. Obviamente, beber algo de alcohol está asociado a la vida social y a hacer más amistades, algo que a su vez ayuda a bajar el estrés. Antes de que me acusen de fomentar el alcoholismo, quiero decir que todo esto se refiere a tomar “un trago”, no a tomarse todo. ¿Y cuánto es un trago? En el caso de la cerveza, estamos hablando de 340 cm3 aproximadamente; para el vino, 142 cm3 ya se considera un trago; para el whisky, el gin o el vodka, les aviso que 34 cm3 ya constituyen un trago. ¿Hay algún tipo de bebida que sea más sana que otra? No, todas las bebidas contienen etanol, una sustancia que contribuye a nuestra salud. Así que: ¡Salud!, ¡ A la Votre!, ¡ Cheers!, ¡Leheim! Felices Fiestas, queridos lectores.

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NO PAREN, SIGAN SIGAN, NO PAREN

VIVA Magazine (CLARIN) | December 09, 2007 Sigue leyendo

Todo el mundo quiere algún ejercicio mágico para quemar calorías en poco tiempo. Pero, la verdad, lo único que funciona a largo plazo es elegir cualquier actividad física y no abandonarla.

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NO PAREN, SIGAN SIGAN, NO PAREN

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Todo el mundo quiere algún ejercicio mágico para quemar calorías en poco tiempo. Pero, la verdad, lo único que funciona a largo plazo es elegir cualquier actividad física y no abandonarla.

La primera pregunta que me hacen es: “¿Támara, cuál es el ejercicio que quema más calorías?”. Cada vez que escucho esto me da pánico porque yo sé lo que está detrás de esa pregunta. Por lo general lo que tienen en mente es: “Quiero hacer algo rápido para quemar muchas calorías ¡y chau!”. Y ya sé lo que hacen después: abandonan. Déjenme que les cuente qué pasa cada vez que se matan en el gimnasio unos meses y después abandonan. Pasa que no les sirve. No sirve nada de nada, ni un poquito. La gimnasia es para hacer en forma continua, no para empezar y parar, volver a empezar y volver a parar. Por supuesto que si paran por unos días no pasa nada, pero si siguen sin retomar un par de semanas, todo lo conseguido hasta ese momento empieza a desvanecerse. Esto es verdad no sólo para el entrenamiento aeróbico sino para cualquier tipo de gimnasia. Los beneficios duran entre dos semanas y tres meses, como mucho. Después, hay que empezar todo de nuevo. Yo lo lamento mucho, pero es así y no hay tu tía.

Tengo buenas noticias, sin embargo. Si ustedes comenzaron una actividad aeróbica, digamos, y ya hace cinco meses que van al gimnasio cuatro veces por semana para caminar en la cinta durante media hora cada vez y, de repente, por alguna razón, una gripe o algo, deben dejar de ir y no pueden volver a retomar con el mismo ritmo de antes, no desesperen ni piensen que todo se acabó, porque. .. ¡no se acabó! Lo que tienen que hacer en estos casos no es abandonar sino reducir un poco. Las reducciones pueden durar hasta que vuelvan a entrar en la onda otra vez. ¿Cuánto pueden durar? Bastante. Pueden durar tranquilamente hasta doce semanas y todo bien, no se tiró todo el esfuerzo por la ventana.

¿Quieren que les diga cómo sería la reducción? Sería así: en vez de caminar en la cinta cuatro veces por semana durante media hora, háganlo la misma cantidad de días pero sólo durante 15 minutos. Si no pueden ir más de dos veces por semana, todo bien también. La única condición es que el trabajo que hagan sea el mismo que el anterior. O sea, no bajen la velocidad que habían adquirido. Si el esfuerzo sigue igual, cuando les agarre la onda otra vez y decidan volver al gimnasio cuatro veces por semana como lo hacían antes, se van a dar cuenta de que no se perdió nada. Todo sigue igual que antes, o quizás, bueno, se perdió un poquito, pero sólo un poquito.
Ahora, volvamos a la pregunta inicial (si lo que quieren es adelgazar y no tienen mucho tiempo). ¿Cuál es el ejercicio que quema más calorías? Miren, todas las máquinas cardio, sean para caminar, correr, hacer step, elípticos, climbers y otras que encuentran en los gimnasios, dicen en sus publicidades de venta: ” ¡ Con esta máquina usted logrará quemar 1.000 calorías por hora!”. ¿Es verdad? Sí, es verdad, si y sólo si: a) rompen la máquina o le hacen saltar todas las tuercas; b) rompen sus rodillas y les saltan a ustedes todas las tuercas; c) aguantan exactamente 30 segundos a ese ritmo; d) tienen una ambulancia y un paramédico cerca.

Les propongo una cosa: elijan una actividad física que puedan sostener al mismo ritmo durante 15 minutos y van a terminar quemando más calorías. O sea, correr a toda velocidad quema más calorías que una actividad más tranqui, pero si correr a toda velocidad significa que se lastimen las rodillas o que no aguanten más de un minuto y medio, ¿de qué les sirve?


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SEGÚN EL COLOR CON QUE SE MIRE

VIVA Magazine (CLARIN) | November 11, 2007 Sigue leyendo

¿Qué es el té rojo? Una infusión de origen africano a la que se le adjudica poder rejuvenecedor. Lo cierto es que su sabor es agradable y ayuda a quitar el hambre. Razón suficiente para probarlo, ¿no?

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SEGÚN EL COLOR CON QUE SE MIRE

VIVA Magazine (CLARIN) | November 11, 2007 Sigue leyendo

¿Qué es el té rojo? Una infusión de origen africano a la que se le adjudica poder rejuvenecedor. Lo cierto es que su sabor es agradable y ayuda a quitar el hambre. Razón suficiente para probarlo, ¿no?

Les quiero contar de un viaje a Africa y del “Roobois”, que se pronuncia “Rubos” o “Te Rojo”.  La primera vez que se escuchó del té rojo fue en el año 1772 cuando el botánico, Carl Thunberg lo reportó en un trabajo científico.

Hay quien dice que el té rojo tiene poderes rejuvenecedores por su alto contenido de anti-oxidantes, y hay quien dice que adelgaza. Hay quien dice que es originario de la India, y hay quien dice que es de origen Chino. El hecho es que esta planta no es de China ni es de India, y tampoco es roja. Así las cosas, yo, que estaba bastante confundida también, me puse a estudiar un poco. Me enteré que el “Rooibos” es una planta que pertenece a la familia de las “Aspalatus” y que se encuentra en unas montañas de Sud Africa que se llaman “Cederberg” y que no son muy conocidas porque nada pasa allí que sea de especial interés. Nada, excepto que allí crece esta planta, que no es roja sino verde, como la mayoría de las plantas, y que se vuelve roja bajo tratamiento especial que otro día les cuento.

De las hojas de la planta Rooibos se hace una bebida, infusión o tisana, que es bastante rica, medio dulzona, con un dejo de sabor a nuez. Me enteré que el té rojo, es un nombre que está en disputa judicial por derechos marcarios, porque un país dice que es un genérico y otro dice que es una marca registrada.   En Sudáfrica el té rojo se bebe con leche y azúcar, pero en Europa y en los Estados Unidos se bebe sin azúcar y sin leche.

A mi me lo dió a probar un matrimonio amigo. Me lo trajeron calentito para que lo pruebe y me aseguraron que sus cualidades son casi milagrosas. “¿Milagrosas?”, les pregunté, porque yo siempre desconfío de estas modas que así como empiezan acaban. “Bueno, milagrosa, milagrosa, lo que se dice propiamente milagrosa, no es”, me contestaron, y en ese momento me sentí más aliviada.  La verdad es que cuando lo probé no me pareció nada del otro mundo, pero noté que el color es realmente rojo y el gustito es bastante rico y que tiene un dejo de sabor a nuez que es suave y agradable. Parece que este té se distingue de otros tés en que tiene un alto nivel de anti-oxidantes como, por ejemplo, el “superóxido dismutasa” (SOD), y ya sabemos que los antioxidantes son muy buenos para prolongar la juventud.  La segunda cosa que lo diferencia a este té  es que, dicen, no tiene cafeína. Esto es raro porque todos los tés tienen cafeína, o teteína, pero, bueno, parece que el té rojo no la tiene. En tercer lugar, el té rojo tiene muy poca “tanina” y esto también es bueno porque la tanina puede afectar al metabolismo y hacer que el cuerpo no absorba ciertos nutrientes esenciales, como el hierro y la proteína.

Hasta aqui las tres cosas que diferencian al té rojo de otros tés. Ahora les cuento que es lo que me gusta de este té exótico y que resultados me dió a mi. Me gusta porque el sabor es agradable y porque, aún caliente, tiene un efecto refrescante. Me gusta, también, porque cuando lo bebo siento que me quita el apetito. No se si será mi impresión o qué, pero lo cierto es que cuando tomo este té no me dan tantas ganas de “acompañarlo con algo”, que es lo que pasa generalmente cuando uno se sienta “a tomar algo”, como por ejemplo un cafecito, o un té común. Esas son las dos cosas que me gustan del té rojo. No se si saldría a la calle a proclamar sus virtudes, pero a mi me gusta. En todo caso pruébenlo y después me cuentan.

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LAS DUDAS NUESTRAS DE CADA DÍA

VIVA Magazine (CLARIN) | November 11, 2007 Sigue leyendo

¿Porqué cuesta tanto adelgazar? ¿Es bueno el aceite de oliva? ¿Se puede comer huevo si se tiene colesterol alto? Respuestas claras a las preguntas que nos hacemos todos.

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LAS DUDAS NUESTRAS DE CADA DÍA

VIVA Magazine (CLARIN) | November 11, 2007 Sigue leyendo

¿Porqué cuesta tanto adelgazar? ¿Es bueno el aceite de oliva? ¿Se puede comer huevo si se tiene colesterol alto? Respuestas claras a las preguntas que nos hacemos todos.

Y sigo en la cocina de mi casa, tomando una rica taza de café humeante y conversando con el doctor Siguel, prestigioso investigador nacido en Argentina, que se destaca en los Estados Unidos por sus estudios sobre la alimentación sana en general, y las grasas trans en particular. Vamos a aprovecharlo y a preguntarle todo lo que podamos. Mi primera pregunta es: “¿Por qué es tan difícil ser delgado o perder los kilos que despacito vamos agregando con los años?”.

“La respuesta está en la evolución del ser humano”, me contesta el doctor Siguel, y agrega: “Por millones de años, la comida era escasa. Los animales vivían de la caza y de la pesca. Todos los bichos aprendieron a ser muy eficientes. Los hombres también. Alimentarse era libre para todos, con competencia abierta. Por eso los que vivían más eran los que corrían mejor. Y si no, eran comida para otros. El hombre usaba mucha energía corriendo todo el día”. El médico toma un sorbo de café y sigue explicando: “Ahora hay una gran eficiencia en el uso de la energía. Pocas calorías rinden mucho. Sin embargo, el sistema para guardarlas sigue siendo el mismo: la grasa del cuerpo”. ” ¡ Ahá!”, digo, ése es el problema principal. “Exactamente”, me dice, “hoy la inmensa mayoría de la gente hace menos de una hora de ejercicio activo por día, mientras que hace diez mil años hacían cinco horas, quizá más”.

Cambiando de tema, pregunto: “¿Es cierto que el aceite de oliva es el mejor aceite?”. Otra vez, el doctor Siguel sonríe. Seguro que mucha gente le hace la misma pregunta. Me contesta: “Depende del propósito. El escarbadientes es muy bueno para limpiarse los dientes, pero impráctico para soportar un edificio de diez pisos. El aceite de oliva tiene gusto agradable y es estable a altas temperaturas. Pero el aceite de soja crudo es más balanceado porque tiene las grasas esenciales Omega 3 y Omega 6. El aceite de oliva es un buen complemento a la dieta alta en Omega 3 que se come en algunas partes de Europa (mucho pescado y ciertos vegetales), pero no para la Argentina, donde se come mucho cereal y carne”. Me alegro de haber aclarado este punto, digo, porque el mito del aceite de oliva es invencible. El doctor Siguel sonríe.

Otra pregunta: “¿Podemos comer colesterol bueno y evitar el malo?”. Otra sonrisa. “Hay un solo tipo de colesterol y el cuerpo lo necesita y lo fabrica. No hay que tratar de bajar el colesterol malo y subir el bueno. Eso no es práctico. El secreto es comer grasas buenas, evitar las malas, y comer pocas calorías.” Les cuento que las grasas buenas son las que se encuentran en comidas con células (verduras, carnes, pollo, pescado), mientras que las grasas malas son las que se encuentran en las comidas procesadas (panes, tortas, pastas, galletitas, masas, facturas), que el cuerpo convierte en grasas duras que tapan arterias.

Finalmente, quiero saber si puedo comer huevo o si el huevo es malo. Hay quienes dicen que es buenísimo y quienes juran que es malísimo. Yo no como un huevo frito hace como quince años porque tengo colesterol alto. “Yo considero que el huevo es sano como parte de una dieta balanceada”, dice el doctor Siguel, y continúa: “El huevo tiene una gran proporción de grasas buenas. Eso sí, frito o al horno no es tan bueno”. Entonces, insisto, ¿puedo volver a comer huevos sin miedo a que me hagan mal para el colesterol? “Adelante, nomás”, dice el doctor Siguel, y sonríe otra vez.


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LAS GRASAS MÁS GRASAS DE TODAS

VIVA Magazine (CLARIN) | October 28, 2007 Sigue leyendo

¿Por qué tienen tan mala fama las famosas grasas 'trans'? El nutricionista Ed Siguel lo explica para que lo entendamos todos.

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LAS GRASAS MÁS GRASAS DE TODAS

VIVA Magazine (CLARIN) | October 28, 2007 Sigue leyendo

¿Por qué tienen tan mala fama las famosas grasas ‘trans’? El nutricionista Ed Siguel lo explica para que lo entendamos todos.

La última novedad en Nueva York? El Alto Comisionado está cerrando algunos de los preciosos restaurantitos y trattorías que la hacen tan famosa. ¿Por qué? Porque cocinan con grasas trans y las grasas trans son malas, malísimas, dicen, y con razón.

Todos saben que las grasas trans son malas, pero pocos saben por qué. Tuve el honor de entrevistar a uno de los más destacados expertos de Estados Unidos, y del mundo, sobre la alimentación sana. Estoy hablando del doctor Ed Siguel, que vive en Washington D.C., y a quien grabé especialmente para ustedes. En los años ’80, usando nuevas técnicas que él inventó, el Dr Siguel pudo medir con exactitud la cantidad de grasas trans en la sangre de seres humanos. Luego siguieron otros, como el doctor Willet, de Harvard.

¿Qué son las grasas trans? Les cuento. Las grasas están formadas por un elemento fundamental que se llama “ácidos grasos”. Para simplificar, agrupamos los distintos ácidos grasos (son más de cien) en pequeños grupos de tipo semejantes, de acuerdo a su estructura química. Hasta aquí vamos bien, ¿no? Bueno, entonces sigo. Están los ácidos grasos saturados, que son como palitos que se pegan juntitos y crean estructuras más bien rígidas. Los médicos dicen que comer muchas grasas saturadas endurece las arterias.

Después están los ácidos grasos insaturados, que, según me explicó el doctor Siguel, tienen una estructa química que los tuerce. Como están torcidos no se pueden pegotear muy bien y por eso son generalmente líquidos y producen estructuras más elásticas o menos rígidas. Los insaturados se dividen en dos: por un lado, los monoinsaturados, que son los que tienen una curva, y por otro los poliinstarurados, que tienen múltiples curvas y producen substancias mucho más fluidas aún. Hasta aquí vamos bien, ¿no? Bueno, ahora viene lo del camello. En el desierto, los camellos comen muchas grasas saturadas porque es la fuente más eficiente para guardar energía. Si uno necesita guardar energía para épocas de hambruna, las grasas saturadas son muy eficientes, porque ocupan menos lugar. Pero lo que pasa es que nosotros no somos camellos y no necesitamos guardar energía para épocas de hambruna. O sea, generalmente es innecesario comer grasas saturadas.

Volviendo a los lindos restaurantes de Nueva York: las grasas trans son grasas insaturadas (todo bien), a las que se les cambió cierta parte de su estructura para enderezar algunas partes torcidas (todo mal). Las trans duran más tiempo en los estantes, en los exhibidores y en las alacenas. Como se imaginan, un objetivo comercial para un restaurante es poder freír las 24 horas del día, siete días seguidos, sin que el aceite cambie de gusto ni de color. “A estos yo los llamo aceites de acero”, me explicó el doctor Siguel, y continuó: “Son mucho más económicos y a los restaurantes les ahorra dinero”. ¿Ya vamos comprendiendo, no? Las grasas trans son más baratas y dan buen gusto a las comidas. Sin embargo, como demostró el doctor Siguel en los años ’80, comer muchas grasas trans aumenta el riesgo cardiovascular.

Por eso, el Alto Comisionado de Salud Pública de la Ciudad de Nueva York dictaminó que los restaurantes no pueden usar grasas trans en la preparación de sus comidas. Pero, según el mismo Siguel, el exceso de calorías sigue siendo más peligroso que unas pocas grasas trans.

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CONSEJOS PARA SEGUIR A PIE JUNTILLAS

VIVA Magazine (CLARIN) | October 22, 2006 Sigue leyendo

Les pregunto: Nadie dice "hoy me levanté con la mano izquierda". No, el tema pasa por el pie. Ahí como lo vemos (y la mayoría del tiempo ni lo vemos porque está en el extremo sur), nuestro pie es súper importante.

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CONSEJOS PARA SEGUIR A PIE JUNTILLAS

VIVA Magazine (CLARIN) | October 22, 2006 Sigue leyendo

Les pregunto:

Nadie dice “hoy me levanté con la mano izquierda”. No, el tema pasa por el pie. Ahí como lo vemos (y la mayoría del tiempo ni lo vemos porque está en el extremo sur), nuestro pie es súper importante. En cierto sentido, es más importante que la mano, porque mantiene el peso de todo nuestro cuerpo. El pie nos lleva y nos trae y funciona en pareja mucho mejor que la mano.

Cuando hablamos del pie nos referimos a un complejo músculo-óseo-cartilaginoso. Así como lo escuchan. El otro día le pregunté a Ariel, un estudiante de medicina amigo, cómo estaba hecho el pie, y me contestó que el pie (tarso, metatarso y falanges), tiene como veintiséis huesos y unos veinte músculos. Dejando de lado las conjunciones articulares del tobillo, creo que en el pie podemos hallar ¡más de treinta articulaciones! No sé si sabían, pero el masaje que provoca más manifestaciones de alivio y de bienestar es el masaje de pie, que, entre paréntesis, se llama reflexología. La gimnasia de pie se está poniendo de moda en los Estados Unidos. En mi último viaje vi un aparatito para hacer gimnasia de pie 10 minutos por día. Se puede llevar a la oficina y poner debajo del escritorio. Sirve para trabajar los músculos, la planta y el talón. Es una plataforma con un adminículo en el centro. La plataforma mide 20×10 cm y es de madera. En el centro de la plataforma hay una especie de caballete de unos 5 cm de alto por unos 7 de largo. Tiene forma cilíndrica y es muy parecido a un mini-caballete de gimnasia, pero de metal. Uno apoya el pie sobre ese caballete en varias posiciones: en el nacimiento de los dedos, justo allí donde se doblan, en la almohadilla de la planta, en el arco o en el talón. Es lo último de lo último.

Para relajar el pie no hay como un buen cepillo. Me acuerdo que una vez estaba en un spa en Canadá en donde tenían un tratamiento para pies que consistía en cepillar cada pie con un cepillo de cerda muy gruesa, pero suave, con diferentes tipos de cremas y aceites. La verdad, el tratamiento parecía agradable hasta que lo probé y me di cuenta de que el cepillado de pie es una maravilla y que puede descontracturar hasta la cervicales. El tratamiento era carísimo y, sin embargo, los turnos estaban todos tomados, ¡inclusive por gente joven! En nuestro país no existe aún, pero me parece que tendría mucho éxito porque no hay nada mejor que un cepillado de pies con un cepillo de cerda, aunque parezca raro.

El pie delata nuestra edad. Siempre. Hagan la siguiente prueba: pongan una birome en el piso, preferentemente alfombrado, para que no se resbale. Siéntense cómodos en una silla enfrente y traten de agarrar la birome con los dedos del pie. La birome debería quedar sujetada en esa posición, sin que se les caiga, por unos diez segundos. ¿Quieren hacerlo más difícil? Transporten la pierna suspendida en el aire de izquierda a derecha. Si pudieron hacerlo sin dificultad, aún son jóvenes. Si no la pudieron agarrar o la sostuvieron poco tiempo, están envejeciendo. Pero no se preocupen, en contraste con las canas, esta función del pie se puede ejercitar para rejuvenecer. En suma: el pie es más importante de lo que parece a simple vista. Si no me creen, pasen un día entero sin usar la mano izquierda y al día siguiente traten de pasar el día entero sin usar el pie izquierdo. Después me cuentan.


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NO VOY EN TREN, VOY EN BICICLETA

VIVA Magazine (CLARIN) | October 14, 2007 Sigue leyendo

Andar en bicicleta es una de las maneras más lindas de hacer ejercicio físico y una de las que más se están poniendo de moda últimamente. Además, realmente es un excelente ejercicio.

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NO VOY EN TREN, VOY EN BICICLETA

VIVA Magazine (CLARIN) | October 14, 2007 Sigue leyendo

Andar en bicicleta es una de las maneras más lindas de hacer ejercicio físico y una de las que más se están poniendo de moda últimamente. Además, realmente es un excelente ejercicio.

Esto no lo digo yo solamente sino que lo he leído en varias investigaciones recientes que llegaron a mis manos. Muchos de los ciclistas con quienes tuve la oportunidad de conversar resultaron ser gente que antes salía a correr y que, cansados del esfuerzo, optaron por una actividad de largo alcance, pero más tranquila. Lo mejor del ciclismo es que nos permite abarcar la mayor distancia en la menor cantidad de tiempo.

Aunque el ciclismo es una actividad masculina por excelencia, en una encuesta que leí hace poco salió entre las cinco preferidas de las mujeres. En Estados Unidos se está poniendo cada vez más de moda, ¡inclusive en Nueva York! Y en Europa también se ve cada vez más gente que prefiere andar en bicicleta en vez de usar el transporte público. Una vez me tocó viajar en taxi en Roma y tuve que escuchar un rosario de insultos en el más puro dialecto siciliano dirigido a los ciclistas que interrumpían el tráfico. En París, que siempre fue la ciudad de las bicicletas, se ven más y más baguettes, que de lejos parecen moverse solas (el ciclista va sentado en la canastita de atrás). Inclusive en Londres, donde la bicicleta siempre estuvo limitada a barrios alejados, hay una proliferación de bicicletas conducidas por gente de toda edad, circulando por la derecha y en lugares céntricos, como Picadilly Circus o Russell Square.

La bicicleta se considera una actividad física segura y de bajo impacto. Y lo es, a menos que el impacto sea contra un poste, o uno se lleve puesto un semáforo (por las dudas, no hay que olvidarse salir con el casco).

A mí, lo que más me gusta de andar en bicicleta es la cadencia. Me refiero a la cantidad de revoluciones por minuto que uno pedalea. Los principiantes tienden a poner más resistencia de la que deberían, y por lo tanto pedalean como en cámara lenta y con mucho esfuerzo. No es aconsejable.
Para los que buscan quemar calorías y adelgazar, encontré un tip simple para lograr los mejores resultados en menor cantidad de tiempo.

Se trata de dividir las salidas. Un estudio realizado por la Universidad de Tokio muestra que quienes dividieron su bicicleteada en dos tandas, cada una de 30 minutos con un período de descanso de 20 minutos, quemaron más calorías que quienes pedalearon una hora seguida. Según el investigador Kazushige Goto, el hecho de recomenzar otra vez después de 20 minutos de descanso libera ciertas hormonas que ayudan a metabolizar grasas más eficientemente.

Si ya los convencí de las bondades de andar en bicicleta para mantenerse en forma y decidieron salir corriendo a comprarse una, deben saber que cuanto más cara la bicicleta, más liviano será el marco. Las de marco de acero son las más baratas, después vienen las de aluminio, que son un poco más caras. Luego están las de fibra y, finalmente, las más livianitas de todas, y por lo tanto las más caras, que son las de titanio. Yo prefiero las pesadas, las de antes. Esas bicis no tenían ni cambios ni palanca de velocidades, y tenían el manubrio alto y derechito, no todo curvado. Con esa bicicleta me encantaría poder salir a pasear pedaleando tranqui, puro ejercicio sano y entretenido, lleno de alegría, como cuando era chiquita.

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LA DIETA MINIMALISTA DE LOS NIPONES

VIVA Magazine (CLARIN) | October 08, 2006 Sigue leyendo

Les pregunto: ¿Cuántos japoneses gordos conocen? Una vez me tocó vivir en Japón unos meses.

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LA DIETA MINIMALISTA DE LOS NIPONES

VIVA Magazine (CLARIN) | October 08, 2006 Sigue leyendo

Les pregunto:
¿Cuántos japoneses gordos conocen? Una vez me tocó vivir en Japón unos meses.

Torcuato, mi marido, fue a enseñar un semestre en la Universidad de Kobe y los chicos y yo lo acompañamos parte del tiempo. Lo primero que nos pasó es que fuimos invitados a comer a la embajada argentina en Japón. Nuestra embajada en Japón no es una mansión (en Japón no hay mansiones), pero es agradable y funcional.

En una cena igualmente agradable no comí sushi, ni sashimi, ni teriyaki, ni ninguna de las cosas ricas de la milenaria cocina japonesa. No, comí comida típica argentina, lo cual me pareció fantástico. Era comida simple, sencilla y rica. La hospitalidad fue cálida y la compañía maravillosa. Pero debo decir lo que pienso: los argentinos no sabemos comer y desaprovechamos lo mejor que nos regala la naturaleza, con una ignorancia digna de chicos malcriados acostumbrados a la abundancia.

Permítanme comparar con lo que vi en Japón. Los japoneses casi no tienen tierra. Su suelo fértil es tan escaso que se ven obligados a aprovechar cada centímetro, allí donde esté. Me acuerdo que una vez tuvimos que tomar el tren bala para trasladamos desde Tokio hasta Osaka.

“¿Qué hay ahí?”, pregunté, señalando algo que crecía entre las vías del tren. “Arroz”, contestó un señor. ¡Siembran arroz entre las vías del tren!

En el supermercado, la comida viene envasada en muy pequeñas cantidades: un tomate, medio melón, dos papas, y así. El arroz está fuertemente subvencionado por el Estado, pero es carísimo.

Los japoneses comen como si estuvieran a dieta: verdura casi cruda y pescado, en porciones mínimas. ¿Habrá que imitarlos?

Llegué a pagar 7 dólares el kilo de arroz (allí terminaron mis ilusiones acerca de la economía de libre mercado en Japón).

¿Y a que no saben qué? Al pescado se lo compra en el supermercado… vivito y coleando. Lo ponen en una bandejita envuelto en film de nylon adhesivo, igual que aquí, y así pasa por la caja registradora con su código de barras y todo, pero moviéndose. La cajera registra el precio y nos lo entrega junto con el resto de la mercadería, y, cuando lo metemos en la bolsa del supermercado, ¡aún está saltando! Al pedir sushi en un restaurante, a veces se puede ver al cocinero salir de la cocina con una pequeña red, dirigirse hacia una gran pecera rectangular que está en el medio del salón, cazar un pez que nada apaciblemente, y volver a la cocina para filetearlo.

Eso no es nada, es común que al pez se lo comience a filetear aún vivo. ¿Se imaginan?

Es verdad que los japoneses comen mucho pescado crudo y no, no es verdad que lo cocinan en wasabi (especie de pasta picante color verde que se hace con un tubérculo). El hijo de nueve años de Hiroshi, un amigo nuestro, robaba pedacitos de pescado crudo de la mesa como si fueran pedacitos de queso gruyere.

Pero para mi, argentina malcriada, lo más impresionante es el tamaño de las porciones en Japón. A veces uno se pregunta si es sólo una degustación, hasta que llegue la comida. ¿Las verduras? Prácticamente crudas, o apenas salteadas en un wok (sartén especial) con salsa de soja. Me gusta el wok porque la comida no queda en el fondo, recocinándose; está diseñada para que la comida resbale por los laterales.

Así que, resumiendo: poca cantidad, mucho pescado, y verduras casi crudas. Otra vez, yo les pregunto: ¿cuántos japoneses gordos conocen?



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