La juventud vende. Todo el mundo quiere ser sano, fuerte, delgado y además joven para siempre. Y eso es imposible. Hay un verdadero batallón de cremas, lociones y tratamientos que se ofrecen para mantenerse jóvenes, para mantener la juventud, la tan preciada juventud. Pero quiero decirles algo sencillo. Estoy absolutamente convencida de este pequeño consejo que les voy a dar. La juventud eterna comienza en el mismo instante en el que nos atamos los cordones de las zapatillas.
Y no hay ningún tratamiento, ni siquiera en el mejor Spa del mundo, que pueda competir con el mero hecho de atarse los cordones de las zapatillas. Cuando estén leyendo esto, muchos de Ustedes se estarán relamiendo, pensando el comentario que escribirán, ¿no? Me olvidé de darles la segunda parte del consejo. Después que se terminen de atar el cordón de las zapatillas, busquen la plaza o el parque más cercano. Primero caminen unos cinco minutos y luego comiencen a trotar.
Con el tiempo, y apenas puedan, traten de correr media hora y si pueden unos 45 minutos. Pero eso sí, antes de iniciar cualquier actividad física, sería bueno que concurran a un médico para hacerse un chequeo. ¡Ah! Y antes que nadie me diga nada, si las zapatillas se abrochan, también pueden salir a correr. Este simple ejercicio aeróbico es el que más calorías quema.