Especialmente para los hombres que muchas veces tienen esa panza ganada por la ingesta de la cerveza, hay una solución. Si no quieren hacer Pilates, que es excelente entre otras cosas para todo lo que sea fortalecimiento abdominal, recurran a los tradicionales abdominales, que obviamente son muy buenos. Pero escuchen bien: cuando se trata de hacer abdominales tengo un pequeño secretito y se los voy a contar. Ustedes normalmente hacen esto: se acuestan y ponen las manos detrás de la nuca (lo que se llama encogimiento) y comienzan la ardua tarea de levantar el torso -eso que al principio cuesta tanto- y es tan buen ejercicio haciendo trabajar ese músculo tan importante a la hora de bajar la “pancita”.
Pero, aún mejor que el encogimiento (y éste es mi secretito) son los “levantamientos”. ¿De qué se trata? Bueno, simple. Estando acostados con la cabeza y columna apoyadas en el suelo, lo que tienen que hacer es levantar las piernas de manera recta. De esa forma se aseguran de trabajar los abdominales bajos. También los superiores, claro. Si les cuesta mucho, al principio pueden probar encogiendo también las piernas.