El calcio es uno de los minerales más importantes. Y cuanto más actividad física realices mejor absorberás lo que ingieras! En nuestro cuerpo tenemos unos dos kilos de él, la inmensa mayor parte concentrado en nuestros huesos y dientes. El resto anda por el resto de nuestros tejidos y fluidos. Ingerir calcio es importante ya que, sino, nuestro organismo lo toma de nuestros huesos. Y, ¿saben qué? ¡Los descalcifica! El calcio juega un papel fundamental.
Sin él los nervios no pueden enviar sus mensajes en forma efectiva. Muchas veces el nerviosismo es un síntoma ineludible de falta de calcio. Cuando mi abuela me daba un vaso de leche antes de irme a dormir lo que hacía era ayudarme a relajar mis músculos para poder dormir mejor. El calcio también se necesita para la coagulación, para activas las enzimas de los jugos digestivos y para regular el pasaje entre las membranas de nuestras células. Para asimilar el calcio que ingerimos es fundamental también consumir fósforo, yodo, y Vitaminas A, B y D.
Próxima pregunta: ¿cómo obtener calcio? Bueno algunos alimentos que nos ofrecen este elemento tan esencial son los porotos, el brócoli, la espinaca, la remolacha, las almendras, los higos, la soja, la leche descremada, el yogurt y el queso cottage. Además averigüé que investigaciones recientes indican una relación existente entre las dietas altas en proteína y la pérdida de calcio. El alto contenido de fósforo que tiene la carne provoca que nuestro organismo pierda calcio en su intento por contrabalancear al fósforo. Haberlo sabido, ¿no?