El brócoli tiene potasio y Vitamina A. También tiene una de las Vitaminas B, que se llama folatio. La espinaca te brinda calcio, fósforo y las dos vitaminas anteriormente mencionadas. Y los repollitos de Bruselas también te brindan Vitamina C. ¿Quieres saber algo? Cuantas más verduras incorpores a tu dieta, más minerales y vitaminas tendrás aseguradas.
Cuando vayas a tu verdulería preferida, elije cada día una verdura de estación diferente. Al ser de estación te asegurarás que sean frescas. Evita además congelarlas. Y no te olvides de lavarlas bien para asegurarte de limitar al máximo la presencia de sustancias químicas. ¿Quieres un consejito? Pon un recipiente con agua con un par de gotitas de lavandina (o sea cloro) y déjalas diez minutos. Luego lávalas bien. Otra cosa: las verduras no son solamente ensaladas…Varía tus recetas, mézclalas, usa tu imaginación.
Hay una famosa serie de libros de Jack Canfield y Mark Victor Hansen que se llamaba: “Caldo de Gallina para el Alma”. Si vas a la wikipedia de Google, encontrarás 1.500.000 entradas para Sopa de Galina. Casera y calentita. Mmmm…Mi abuela me decía: “toma una sopa!”. Por algo será!