Muchas personas hacen una vida absolutamente sedentaria durante toda la semana, pero, eso sí, el fin de semana, corren dos horas seguidas, juegan un partido de tennis y otro de fútbol. O sea: NADA durante cinco días, TODO durante dos. Para mí, a regularidad es la clave del éxito. Caso contrario, nuestro cuerpo esta siempre recibiendo mensajes contradictorios.
Está absolutamente comprobado que la llave a mejorar nuestro cuerpo es la regularidad. Es mejor un poquito todos los días y en forma regular, que “matarse” uno o dos días. Los especialistas de fitness recomiendan fervientemente unos buenos cuarenta y cinco minutos por día de ejercicios. Haz lo que te gusta, la que quieras, incluso caminar, pero hazla en forma regular. Y para lo que elijas, recuerda que dentro de tu rutina de 45 minutos diarios, debes comenzar lentamente unos cinco minutos y ve aumentando tu ritmo hasta llegar casi hacia el final del ejercicio a unos buenos diez o quince minutos de mucha intensidad, de intensidad máxima, para terminar bajando unos cambios y culminar la rutina lentamente.
No olvides de elongar y entrar en calor tu cuerpo antes de comenzar cualquier rutina intensa. Otra cosa: somos animales de costumbre. En mi experiencia, quienes acostumbran a hacer ejercicios exageradamente durante el fin de semana, muy probablemente terminan dejando también esos dos días. ¿Qué no tienes tiempo? No te mientas, no pierdes una hora, ganas veintitrés!.