En Pilates la respiración es una de las cosas más importantes. Sin embargo, es bastante común ver a los alumnos de Pilates mantener la respiración mientras están haciendo el esfuerzo.
En teoría, deberíamos poder coordinar la respiración con el movimiento. Están quienes inhalan con la elongación (o el movimiento hacia atrás en el Reformer), y exhalan al regresar.
Por ejemplo, en el Footwork, inhalar cuando se lleva el piso deslizante (o carrito) hacia atrás; y exhalar cuando regresan. Si a ustedes les resulta difícil inhalar mientras llevan el piso deslizante del Reformer hacia atrás pueden revertir la respiración, no pasa nada. De hecho, lo importante es respirar porque al respirar adquirimos energía. No importa tanto cuándo inhalan y cuándo exhalan, mi recomendación es: no dejen de respirar!
Para realizar cada ejercicio de manera apropiada, es importante, no solamente que respiren, sino también que sepan cómo hacerlo. Por lo general, respiramos con el diafragma, sacando la pancita para afuera con cada bocanada de aire que inhalamos.
La respiración diafragmática (con el diafragma) es necesaria para la mayoría de nuestras actividades cotidianas, pero no es la adecuada. No por lo menos para la práctica de los ejercicios y rutinas de Pilates u otros métodos de ejercicios físicos.
La respiración correcta de Pilates usa la caja torácica en vez del diafragma. En otras palabras, se respira con la caja torácica y no con el diafragma. Cada vez que inhalamos, no sacamos la pancita para afuera, sino que, todo lo contrario, la metemos fuertemente hacia adentro. Metemos los abdominales hacia adentro y hacia arriba, expandiendo la caja torácica.
Al exhalar, continuamos metiendo los abdominales hacia adentro y hacia arriba, mientras sacamos todo el aire para afuera. Si logramos respirar de esta manera, conseguiremos 2 cosas importantes:
La primera es que logramos contraer los músculos abdominales más profundos, creando de esta manera la famosa “faja o cincha abdominal” que apoya, sostiene y protege la zona lumbar de la columna vertebral. Al expandir la caja torácica o costillar, logramos la segunda cosa importante que es: que las costillas conectan con las vértebras y la columna se estira y se elonga.
Esta es la principal razón por la cual inhalar con el estiramiento, mientras llevamos el piso deslizante o carrito hacia atrás. Si logramos respirar de esta manera, estaremos creando una “cucharita” o haciendo una bola, achicando (scoop) con los abdominales automáticamente. Eso es sumamente importante.
Van a escuchar a muchos instructores decir “scoop the abs”, que también se traduce como “colecten” los abdominales o hagan cucharita. También van a escuchar que se dice: “lleven el ombligo hacia la columna”. Hay mil maneras de expresarlo. Pero lo cierto es que sin la conciencia de cómo respirar correctamente esta instrucción es prácticamente imposible de llevar a cabo.
Si ustedes no quieren respirar con el tórax, no van a poder hacer cucharita con los abdominales tan fácilmente. Recuerden: la cucharita es posible en la medida que puedan sostener la respiración.
Así que, para resumir: concéntrense en la respiración torácica, y el “scoop” o la “cucharita” no presentará ningún problema.