Alguna vez sintieron una molestia en la zona cervical? ¿Un tirón en las vértebras lumbares? ¿Tienen cada tanto la necesidad de rotar el cuello para un lado y para el otro porque lo sienten entumecido? Estoy en una convención internacional de gimnasia, de esas multitudinarias que se hacen en los Estados Unidos y adonde llegan expertos de todo el mundo para exponer sus trabajos y conocer los de sus colegas. Estos encuentros son la mejor manera de enterarse qué está pasando en el mundo y cuáles son las nuevas tendencias. Les cuento. Lo que más veo aquí es gimnasia correctiva. Desde problemas médicos de alto vuelo para abajo, la correctiva se impone como lo último de lo último en gimnasia. Todas las escuelas, institutos y universidades que ofrecen cursos con certificaciones están ahora incorporando a su curriculum algún tipo de curso sobre ejercicios correctivos. Es que hasta ahora la gimnasia se consideraba una actividad para los sanos y fuertes. Pero, últimamente, el tema se ha democratizado y ahora intenta incorporar también a gente ni tan sana ni tan fuerte. Es más, aun las personas sanas y fuertes se están dando cuenta de que quizá sea conveniente dar un paso atrás para luego avanzar sobre terreno más firme. Por eso se anotan en clases de gimnasia correctiva, para desaprender malos hábitos corporales aprendidos y repetidos durante toda la vida, malas posturas y mala respiración. Es corno si dijéramos: "Somos todos pacientes con disfunciones -algunos con más síntomas y otros con menos-, así que no dividamos más entre sanos y enfermos". La validez de esta nueva manera de pensar puede ser discutible, pero es más democrática y tolerante hacia personas con discapacidades físicas que lo que ha sido la gimnasia .hasta ahora.
En Europa y los Estados Unidos, lo último en actividad física es la gimnasia correctiva. Consiste en enseñar buenos hábitos posturales y respiratorios, y no deja a nadie afuera.
Detrás de esta nueva tendencia hay una industria creciente. Las cifras indican que tanto en los Estados Unidos como en Europa, el costo para las obras sociales derivado de molestias cervicales y lumbares suma unos 254 mil millones de dólares al año. Sólo por faltas al trabajo se calcula que las pérdidas para el Estado son del orden de los 695 millones de dólares diarios.
Con estas cifras, no es de extrañar que la gimnasia correctiva esté creciendo a pasos agigantados y que cada vez haya más estudiantes de educación física que se especialicen en este tipo de gimnasia. También kinesiólogos, quiropractas, masajistas, terapeutas físicos y especialistas en biomecánica están tomando cursos de perfeccionamiento para poder satisfacer la gran oferta de trabajo. Me parece que esta nueva tendencia no tardará en llegar a nuestro país. El sedentarismo, la computadora, la tele, entre otros, agravan las cosas y hoy en día el "me duele aquí" ya no se limita a los de 50 y pico, sino que comienza en chicos de 15 y más.
Ok, y... ¿qué dicen los médicos? Nada. Mucho no saben de estos temas. ¿Saben por qué? Porque nunca se tomó a la gimnasia como algo serio, sino que se la dejó relegada al ámbito recreativo. Como dice Julie Robichaud, médica de la Universidad de Illinois, "todos los neurólogos saben que hacer ejercicios ayuda mucho, pero ninguno sabe qué tipo de ejercicio recomendar". Bueno, señoras y señores, me parece que esto va a tener que cambiar.